Miquel Paton (Tortosa, 1959 – Barcelona, 2021) fue el pintor que transformó las planimetrías cuadriculadas del Delta de l’Ebre en paisajes geométricos abstractos. Seguidor declarado de la teoría de los colores de Goethe, se dedicó a componer una serie de partituras cromáticas en las que hay ecos de Malévich, Rothko, Klee o Torres García. Un magnífico artista y una gran persona, como lo definió el director de la Fundación Vilacasas, Àlex Susanna, donde tuvo lugar su última exposición, titulada Cápsulas del Confinamiento. En su memoria y como homenaje, una de sus pinturas, la 185 (realizada en 2019), se suma a la colección TotCor, dando sentido a un corazón que late por lo importante: la tierra, la vida y la familia.